Los 5 Mejores Fertilizantes Para Cannabis del 2021

El equipo de Cannabis dedica miles de horas investigando, analizando y seleccionando los Mejores Fertilizantes Para Cannabis con el objeto de recomendarte los mejores fertilizantes del mercado que se adapten a tu cultivo.

Si hay algo que nos preocupa al momento de cultivar plantas de Cannabis es cómo garantizar su crecimiento adecuado por lo que los productores dedican tiempo y dinero para contar con los fertilizantes adecuados para la buena nutrición de la planta. Antes de proceder a comprar fertilizantes conviene tomar en cuenta las cualidades propias del fertilizante, su diseño y su función, así como las particularidades de nuestro cultivo, para que la interacción entre fertilizante y planta sea óptima permitiéndonos obtener los resultados esperados.

Para la mejor comprensión de las características de estos nutrientes los especialistas han caracterizado a los fertilizantes según los efectos en la planta y según el tipo de sustrato en la que la planta crece. Recomendamos siempre tomar en cuenta el tipo de fertilizante.

Sigue leyendo y aprende todos los pros y contras de los 5 más populares.

Aquí tienes los tipos más buscados

Te explicamos un poco más sobre ellos:

Si hay algo que nos preocupa al momento de cultivar plantas de Cannabis es cómo garantizar su crecimiento adecuado por lo que los productores dedican tiempo y dinero para contar con los fertilizantes adecuados para la buena nutrición de la planta. Antes de proceder a comprar fertilizantes conviene tomar en cuenta las cualidades propias del fertilizante, su diseño y su función, así como las particularidades de nuestro cultivo, para que la interacción entre fertilizante y planta sea óptima permitiéndonos obtener los resultados esperados.

Para la mejor comprensión de las características de estos nutrientes los especialistas han caracterizado a los fertilizantes según los efectos en la planta y según el tipo de sustrato en la que la planta crece. Recomendamos siempre tomar en cuenta el tipo de fertilizante.

Tipos de fertilizantes para cannabis

Si deseas aumentar el rendimiento de tu planta de Cannabis y no sabes que fertilizante comprar entonces te recomendamos revisar el tipo de sustrato en el que estás sembrando y en que fase del crecimiento de la planta piensas utilizar el fertilizante. El conocimiento sobre estos dos factores te permitirá reducir considerablemente la búsqueda, en tal sentido te recomendamos siempre estar atento de los diferentes tipos de fertilizantes

Para coco

Uno de los sustratos más populares en el mercado es el de la fibra del coco, ya que cuenta con diversos beneficios. Permite un buen desarrollo de las raíces, ya que estas pueden expandirse con mayor libertad. La fibra del coco es poco atractiva para los insectos y es reutilizable. Además, los sustratos de fibra de coco contienen tricodermas, una especie de hongo que fortalece el sistema inmune de la planta, a la vez que favorece su correcto metabolismo.

Como la fibra del coco no posee nutrientes propios debemos facilitarle a la planta, mediante fertilizantes, todos aquellos nutrientes que necesita para su sano desarrollo, por lo que debemos siempre añadir fertilizante al agua de riego en las proporciones que indica el fabricante.

Podemos encontrar abonos para cultivos en coco tanto biológicos como minerales, pero la mayoría son órgano-minerales, es decir fertilizantes minerales enriquecidos con elementos orgánicos. Recomendamos en la medida de las posibilidades contar con fertilizante que incluyan quelatos para una mejor absorción de los nutrientes.

Los fertilizantes para cultivo en fibra de coco están pensados para cultivar con solución perdida, donde los fertilizantes pueden ser más salinos porque las soluciones se renuevan varias veces al día empujando los restos de la anterior, evitando así la acumulación de sales.

Para evitar la precipitación de las sales que los componen, la mayoría de los fertilizantes de coco están separados en dos botellas: parte A y parte B que siempre se deben utilizar juntas, pero nunca deben ser mezcladas entre sí en estado puro. Deben añadirse a la solución por separado y respetando la concentración que recomienda el fabricante.

Hidroponicos

Los sistemas hidropónicos, a diferencia de los cultivos en tierra, ofrecen un gran control sobre lo que la planta absorbe. Los sustratos hidropónicos son sustratos inertes, es decir se encuentran compuestos de materiales químicamente inactivos, como por ejemplo grava, arcilla expandida, perlita, lana de roca, entre otros. Como este tipo de sustrato no posee nutrientes propios debemos facilitárselos a la planta mediante el proceso de fertilización. La cantidad y calidad de los nutrientes depende exclusivamente de los fertilizantes que se le añadan.

La siembra en sistemas hidropónicos ofrece diversos beneficios; supone un ahorro de agua, optimiza el espacio de cultivo y aumenta la producción y vigorosidad de las plantas.

Los sistemas de hidroponía a su vez se encuentran divididos en sistemas re-circulantes, en los que la misma solución se recircula una y otra vez a través de las raíces de las plantas: sistemas aeropónicos sin sustrato, o con sustrato sin retención de agua como las bolas de arcilla o “arlita”, y sistemas de “solución perdida” en los cuales se aporta regularmente solución nutriente fresca a un sustrato que sí retiene las soluciones, como la lana de roca, empujando por el drenaje la solución vieja ya usada por las plantas.

En los sistemas re-circulantes la solución está en contacto directo con las raíces una y otra vez y no se renueva durante días, por lo que los fertilizantes de hidroponía pura deben tener una salinidad muy controlada y utilizar sales de primera calidad muy solubles que no causen problemas de desequilibrios o precipitación de nutrientes. Este tipo de cultivo también exige partir de aguas blandas sin cal. Aunque los fabricantes ofrecen fórmulas especiales para aguas duras, en realidad no están pensados para aguas tan duras como las del Levante o Sur de España.

Para tierra

El cultivo en tierra es rentable, económico y ecológico, ya que con unos medios muy escasos puedes conseguir grandes beneficios; es una forma de preservar nuestra conexión con la tierra y hace que estemos atentos a todos los factores naturales que afectan a nuestra planta. Las plantas obtienen gran parte de su alimento directamente del suelo lo que hace que se requiera mucho menos fertilizante. Este tipo de cultivo se puede desarrollar directamente en la tierra o en macetas.

Plantar directamente permite que las raíces crezcan libres explorando el mundo subterráneo, permitiendo que la planta alcance un gran tamaño. Las raíces pueden penetrar profundamente y si logran encontrar la cantidad de agua suficiente, a través del nivel de humedad o las reservas de agua del suelo, las plantas pueden sobrevivir sin necesidad de cuidados durante un verano seco y muy caluroso. Si cuentas con una buena tierra de cultivo, la planta tendrá una buena absorción de nutrientes y la vida microbiana le aportará a la planta un buen sabor y olor.

En cambio, los cultivos en macetas permiten mover a la planta lo que significa que puedes reubicar las plantas en caso de ataques de plagas, animales, lluvias o tormentas fuertes. Este tipo de cultivo resulta más discreto, ya que permite un mayor control sobre cuánto crece la planta. Al usar tiestos, también serás capaz de mitigar los problemas potenciales del propio suelo. Tal vez tu entorno natural no ofrezca la mejor tierra para la mariguana, así que las macetas te permiten mezclar tierra de primera categoría o enriquecida. Esto también facilita que tengas un control total sobre otras variables en el entorno de las raices, como el pH y la potencia del fertilizante.

De floración

Los fertilizantes de floración hacen que el cogollo se desarrolle y vaya engordando hasta el final del ciclo de la planta. Estos abonos son generalmente productos cuyo contenido se basa en aminoácidos, vitaminas, enzimas y/u oligoelementos. Este tipo de fertilizantes tiene alta concentración de fósforo y potasio. Además del PK (fósforo y potasio) que contienen, dependiendo del abono que hayamos utilizado, también cuentan con micronutrientes como calcio, magnesio, hierro, zinc, vitaminas o extractos de plantas que aportan diferentes funciones a las plantas. Es recomendable el uso de estos productos sobre todo en las primeras semanas de la floración, puesto que en esta fase la planta está centrada en crear sus flores.

De crecimiento

Los fertilizantes de crecimiento aportan a la dieta base de la planta, es decir son los encargados de complementar los nutrientes necesarios para el crecimiento hasta la floración de la planta. Muchos son los sustratos inertes, que no traen consigo nutrientes, en ese caso el papel del fertilizante de crecimiento no se limita a complementar, sino que debe ser la alimentación plena de la planta y se deben aplicar con cada riego.

El principal nutriente que aportan los fertilizantes de crecimiento es el Nitrógeno. Gracias a él la planta formará células nuevas mucho más rápido. El nitrógeno en gran medida compone los aminoácidos, que a su vez unidos forman proteínas y las proteínas se encargan de varias funciones, entre la que se encuentra crear paredes celulares que forman nuevos trozos de planta.

¿Por qué es importante usar fertilizantes en los cultivos de marihuana?

Proveer a la planta de Cannabis de los nutrientes que requiere nos permite garantizar su sano desarrollo, en tal sentido diversos fabricantes han creado fertilizantes especializados dirigidos a necesidades específicas de las plantas. El uso de fertilizantes nos permite sacarle el máximo provecho a las cualidades naturales de cada planta.

Manteniendo un uso constante y debidamente supervisado de los fertilizantes podemos conseguir plantas sanas, fuertes y con una abundante floración.

¿Qué debo tomar en cuenta antes de comprar fertilizantes para cultivos de marihuana?

La oferta de productos destinados al cultivo de mariguana es muy variada. Por lo que conviene considerar diversos factores a fin de elegir el fertilizante que mejor se adecúe a las necesidades de la planta. Con esta breve guía comprenderás todos los factores que inciden en la toma de tan importante decisión.

Considera el sustrato

El sustrato es la superficie en la que vive la planta y puede estar compuesto por materia inorgánica y orgánica. Existen tres tipos de sustratos que suelen emplearse para sembrar Cannabis:

Tierra: Este es el sustrato de cultivo más usado desde la invención de la agricultura y tiene en su composición diversos sustratos orgánicos e inorgánicos, vivos e inertes que conjunto llamamos tierra.

La composición y por tanto las características de este tipo de sustrato son diversas por lo que debemos tener en cuenta que no todas las tierras son adecuadas para el cultivo de Cannabis. Sembrar en una tierra poco apta para el cultivo de Cannabis puede ocasionar que la planta no crezca como debe, por no absorber todos los nutrientes que necesita.

Fibra de coco: El material fibroso de la concha del coco es ampliamente utilizado en los cultivos de Cannabis debido a sus diversos beneficios, entre los que destacan su alto contenido de tricodermas, una especie de hongo que fortalece el sistema inmune de la planta, a la par que favorece su correcto metabolismo. Este tipo de sustrato permite que las raíces se expandan con mayor libertad. La fibra del coco es reutilizable y atrae pocos insectos. Sin embargo, al no poseer nutrientes propios debemos facilitarle a la planta mediante la fertilización todos los nutrientes que requiere.

Cultivos hidropónicos: Es un método para cultivar en una solución de agua y fertilizantes. Existen diversas variantes de este método, que pueden incluir o no un medio de cultivo. Sin embargo, por definición, las plantas se cultivan sin tierra.

Entre los beneficios que aporta este método de cultivo podemos mencionar que permite un mayor control de la nutrición de la planta, es decir, la cantidad y calidad de los nutrientes depende exclusivamente de los fertilizantes que se le añadan. Además es un método limpio y práctico, supone un ahorro de agua, optimiza el espacio de cultivo y aumenta la producción y vigorosidad de las plantas.

Elige la naturaleza del fertilizante

El origen natural de los componentes de un fertilizante determina si se trata de un fertilizante mineral u orgánico. Existen también fertilizantes de naturaleza mixta (orgánico-mineral) que combinan materia orgánica con minerales.

Los fertilizantes biológicos u orgánicos están compuestos por materia vegetal o animal y contribuyen a potenciar la vida del suelo, esto se traduce en plantas con mejor sabor y olor. Las raíces absorben parcialmente los nutrientes de este tipo de fertilizantes y otra parte es absorbida por el sustrato, lo que favorece la proliferación de hongos, fermentos y bacterias que poseen propiedades autorreguladoras y son capaces de aumentar la disponibilidad de los nutrientes..

Los fertilizantes minerales o químicos tienen su origen en minerales de roca. Este tipo de fertilizantes garantiza el crecimiento rápido de la planta manteniendo así un alto rendimiento. Las raíces absorben directamente los nutrientes de este tipo de fertilizantes, esto permite que podamos proveer con precisión todos los nutrientes que la planta requiere. Este tipo de fertilizantes evita la formación de bacterias indeseadas.

Prefiere fertilizantes que contengan quelatos

Los quelatos son sustancias en las que las moléculas de un mineral han sido recubiertas por una molécula orgánica, lo que facilita a la planta la absorción del mineral, es decir, permiten la biodisponibilidad de los nutrientes. En tal sentido recomendamos preferir siempre fertilizantes que contengan quelatos.

Revisa el índice NPK

Las plantas requieren de Nitrógeno, Fósforo y Potasio (N, P, K) en abundancia, sin embargo no todos los suelos poseen estos nutrientes en los porcentajes adecuados, por tal motivo, con frecuencia, debemos recurrir a los fertilizantes, estos señalan la proporción porcentual de los alimentos antes mencionados mediante el índice NPK.

Tres números consecutivos separados entre sí suelen expresar el índice NPK de un fertilizante, por lo que si un empaque de fertilizante posee los números 1-3-2 significa que ese fertilizante está compuesto de 1% de nitrógeno, 3% de fósforo (expresado como P2O5) y 2% de potasio (expresado como K2O) La proporción de nutrientes que la planta requiere va a depender del tipo de planta y la fase de crecimiento en la que se encuentre.

Considera las etapas de crecimiento de la planta

El ciclo de la vida de la planta cuenta con una serie de fases o etapas de crecimiento y la planta en cada una de estas fases posee un requerimiento específico de nutrientes. Es por esto que existen fertilizantes especialmente diseñados para cada una de estas fases.

Etapa de germinación (de tres a diez días): un ambiente oscuro, una temperatura cálida, humedad, aire y agua son los únicos ingredientes necesarios para estimular el proceso de germinación de la semilla de Cannabis. Al abrir la semilla y comenzar a aparecer la primera raíz blanca debemos trasladarla a su siguiente medio de cultivo, una maceta pequeña. La necesidad de fertilizantes durante el inicio del ciclo de vida del Cannabis es mínimo aunque algunos cultivadores recomiendan utilizar abonos ricos en nitrógeno (N), no se considera indispensable. La raíz comenzará a desarrollarse y la planta producirá las dos primeras hojas ovaladas, o cotiledones. Podemos decir entonces que se trata de una plántula.

Etapa de plántula (de dos a tres semanas): Comienza con la aparición de los cotiledones y continúa con el crecimiento de pequeñas hojas aserradas y acaba con la aparición de las hojas digitadas con bordes aserrados que identificamos como hojas de Cannabis. En las primeras semanas de cultivo y después de cada trasplante, es recomendable utilizar enraizantes para potenciar el sistema radicular del Cannabis. Estos fertilizantes son formulados a base de hormonas de enraizamiento, vitaminas y hongos beneficiosos.

Etapa de crecimiento o fase vegetativa (puede durar de tres a dieciséis semanas): Las características principales de este periodo son el crecimiento del tallo y la proliferación de hojas. Algunas plantas pueden comenzar a mostrar su género mediante la producción de preflores. Casi todas las variedades deCannabis durante esta etapa y en cualquier sustrato pueden beneficiarse de un fertilizante de crecimiento con NPK del tipo 3,1,1. Cómo se puede apreciar en la fórmula, los niveles de nitrógeno deberán ser proporcionalmente mayores a los de fósforo y potasio hasta el período de floración.

Etapa de floración (de ocho a doce semanas): Las principales características de esta etapa son el crecimiento del tallo, la producción de preflores, flores y en las plantas hembras producción de cogollos. Esta etapa finaliza con el periodo de cosecha. La etapa de floración a su vez se divide en inicio de la floración, floración media y etapa final de la floración. Los fertilizantes que estimulan el proceso de floración suelen aplicarse en el inicio de la etapa de floración. Existen también algunos fertilizantes de crecimiento y floración que pueden ser utilizados en ambas fases haciendo una modificación de la dosis.

Revisa el pH del cultivo

El grado de alcalinidad o acidez de una sustancia se denomina pH. Las sustancias ácidas cuentan con un pH inferior a 7, el pH considerado neutro es de 7 y las sustancias con pH de mayor de 8 son consideradas alcalinas.

El pH del cultivo influye en la capacidad de absorción de nutrientes que tiene la planta. En el caso de la mariguana el intervalo de pH en el que pueden absorber nutrientes es muy pequeño, oscila entre 5,5 y 7. Si el pH es más bajo o más alto las plantas no pueden absorben nutrientes, aunque éstos se encuentren presentes en el sustrato, a estas deficiencias nutricionales se les denomina “bloqueo de nutrientes”.

Controla los valores de Conductividad Eléctrica (EC)

Llamamos Conductividad Eléctrica (EC) a la capacidad que tienen los líquidos para trasportar la electricidad. Aunque el agua no es conductora de la electricidad por sí misma, al tener disueltos elementos minerales (sales) aumenta la Conductividad Eléctrica.

Como todos sabemos, las plantas utilizan el agua para alimentarse por lo que los fertilizantes se suelen disolver en ella, incidiendo en los valores de EC. El agua es clasificada según sus valores de EC como:

  • Agua muy blanda: Cuando el valor EC se encuentra entre 0.020 y 0.090 mS se considera agua muy blanda. Este tipo de agua tiene baja presencia de sales, es por ejemplo la desechada por un equipo de aire acondicionado y la que resulta del filtrado por ósmosis. No es recomendable su uso directo a las plantas, ya que las desequilibraría, las plantas poseen una EC interna que cuando llega a ser menor que la EC del sustrato busca un equilibrio, la planta cede entonces sus sales para equilibrar su EC con el EC del sustrato.

Para utilizar este tipo de agua en el riego de Cannabis es necesario reconstituir el agua muy blanda aplicando calcio (Ca) y magnesio (Mg) hasta obtener valores entre 0,400 y 0,600 mS. La proporción para reconstituir el agua de riego es dos terceras partes de calcio por una tercera parte de magnesio.

  • Agua blanda: Cuando el valor EC se encuentra entre 0,400 y 0,600 mS se considera agua blanda o de calidad. Este tipo de agua es ideal para mezclarla con fertilizantes sin necesidad de reconstituirla.
  • Agua normal: Cuando el valor EC se encuentra entre 0,600 y 0.800 mS se considera agua normal. Esta agua también es utilizable para el riego.
  • Agua dura: Cuando el valor de EC se encuentra entre 0,800 y 1,200 mS se considera agua dura. Mientras que si es superior a 1,2 mS es considerada muy dura. Estos dos tipos de agua dan muchos problemas en los cultivos, puesto que suelen disminuir la calidad y la cantidad de la cosecha. Para evitarlo debemos disminuirle la EC mediante un equipo de ósmosis o diluyéndola en agua de aire acondicionado.

Considera los nutrientes adicionales

Existen algunos nutrientes que complementan las propiedades nutricionales de los fertilizantes, por lo que te recomendamos conocerlos mejor.

  • Boro: evita deformaciones al reforzar la pared celular de la planta.
  • Cobre: Protege la forma y vitalidad de las hojas al estimular los sistemas enzimáticos.
  • Magnesio: Mantiene un aspecto saludable en el crecimiento de la parte inferior de la planta.
  • Hierro: Es esencial para la formación de la clorofila y su deficiencia provoca hojas amarillas.
  • Manganeso: Contribuye al proceso de fotosíntesis.
  • Zinc: Activa enzimas responsables de la síntesis de ciertas proteínas.

Las enzimas son moléculas orgánicas que se encargan de promover la fragmentación de los restos de los abonos dejándolos en forma más fácil de procesar.

En el mercado puedes encontrar también complementos y vitaminas que enriquecen la dieta de las plantas. Adicionalmente, puedes proveer a la planta de un aporte extra de nutrición recurriendo a los potenciadores o estimuladores. Este tipo de fertilizantes te pueden ayudar a aumentar la calidad, el peso, el número de brotes o el volumen final de los cogollos de tu planta. Se trata de fertilizantes destinados a fines específicos que estimulan a la planta para que esta sea capaz de procesar mayor cantidad de alimento.

También puedes brindarle a tus plantas protección y prevención de enfermedades y plagas mediante los fertilizantes protectores, los cuales se encargan de estimular el sistema de defensa de la propia planta.

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